| 944 lecturas ...todo adjetivo es poco para esta banda formada en su mayoría por hermanos. Todos los allí resentes salieron con sonrisas y el temperamento de una banda, no solo por su virtuosidad.... ALABADOS WOOTEN FAMILY!!
Maravillosos, increíbles, espectaculares...todo adjetivo es poco para esta banda formada en su mayoría por hermanos. Todos los allí presentes salieron con sonrisas y el temperamento de una banda, no solo por su virtuosidad, sino también por el rincón mas humano de su arte. Parte del éxito
de estos chicos es su disfrute en el escenario, de como comparten sus canciones y como no, su elegancia en cada instrumento; su técnica y su sonido trascendían entre el publico como una exhalación, hacían que la gente estuviera a sus pies como verdaderos dioses de la noche.
El show empezó cuando el mismísimo Víctor Wooten, aparecía a pie de escenario "calentando" su bajo y haciendo estremecer al personal, hasta que llego su grupo y empezó la fiesta, la cual nadie preveía hasta que punto de espectacularidad llegarían los hermanos.
Regi Wooten (guitarra) hizo vibrar con sus particulares "tappings" en su Fender Stratocaster a mas de uno, con la particularidad de poner dos coletas (de las que podemos comprar en cualquier estanquito de la esquina) en la pala de la guitarra, sorprendiendo y haciendo dudar a mas de uno (a mi por ejemplo) para que usaba dichos elementos, pero los resultados que desprendía el instrumento eran brillantes, inimaginables y además ilógicos de "traducir visualmente", ya que parecía que pegaba a la guitarra la cual respondía con unos sonidos salidos de una imaginación sublime. Regi, además, ha
sido el profesor del mismísimo Víctor y Joseph Wooten (este ultimo teclista) enseñando a tocar sus respectivos instrumentos; Si hablamos del mencionado Joseph tampoco quedó indiferente, con sus teclados hacía un sonido raro, tranquilo; parecía que provenía de otro sitio, otro lugar. Su velocidad y su técnica tenían un gran hueco en la banda de Víctor, llegando a cantar y tocar temas suyos él sólo en el escenario.
Llegamos a la fémina del grupo, Kaila Wooten, que le ponía el "yang" al concierto. Su forma de rapear y su contundente estilo al hacerlo, ponían un punto y aparte tanto en el publico como en el ritmo y el hilo del concierto, de el cual se desprendía de que Víctor no persigue un patrón de jazz sino persigue su estilo con varios estilos, además de su disfrute en el escenario por parte de oyentes y músicos. Kaila también hacia coros y animaba al personal, misión que logro con creces, y sin dejar de mencionar su arte con el bajo.
Kelly Gravely fue su batería de gira, uno de los que no pertenecía a la familia, pero no por ello menos
importante y mucho menos espectacular. Sólo comenzar el concierto, rompió el bordonero de su batería teniéndoselo que cambiar; con su personal estilo a la hora de "aporrear" la batería, este gran músico enseño que no por estar "al fondo" se le nota menos. Sus redobles y sus pies tocando el bombo y el charles pusieron el grito en el cielo por su técnica y su desenfrenada carga de energía hacia el instrumento...
¿Y que vamos a decir de Víctor?, uno de los mejores bajistas del mundo el cual se lo ha ganado a pulso y lo ha demostrado encima de un escenario, llegando incluso a perder alguna cuerda de su bajo por la contundencia que imprimía.
En definitiva, un concierto espectacular, de los pocos que he visto y el cual perdurará en la memoria de los presentes, no sólo como un concierto, sino como un acercamiento al "nuevo jazz", en el cual sus componentes eran muy humildes con los que se encontraban en el recinto, llegando incluso a sentarse en el bordillo del escenario y compartir ideas e intercambiar alguna broma al finalizar el acto...esperemos que vuelvan pronto. |