Jueves 10 de Septiembre.9:00 de la noche.
La sala Paraninfo abre sus puertas a los que ya se encontraban allí para comprar su entrada y coger un buen sitio dentro del recinto. Tras la travesía del Barco, un poco de alcohol y menos comida en el estomago, nos plantamos en primera fila dispuestos a que nos revienten los tímpanos, procurando yo, que no hagan lo mismo con mi cámara.
El menú de esta noche:
Juntakadaveres y... (Redoble) Napalm Death.
Una cosa queda clara con Juntakadaveres: No engañan a nadie. Su punk-grind puede gustar o no, a mi personalmente no me apasionó, pero lo que es cierto es que quienes sabían a lo que iban, salieron contentos porque en ese aspecto, dieron lo que se esperaba de ellos. Tal vez el sonido no les acompañó, pero está claro que se dejaron la vida en el escenario con una propuesta directa e inteligente, ya que evidentemente, sabían a quién se esperaba allí, así que ofrecieron un bolo conciso que como digo, no brilló en cuanto al sonido pero tampoco supuso ni mucho menos ninguna tortura de las que en más de una ocasión toca tragarse como telonero o teloneros. Por otra parte, opino que hay que apoyar a las bandas de las Islas y es una pena que no se "atreviera" a bajar más gente que lo haría mas tarde para ver al plato fuerte.
Corrosivos, punzantes, temas cortos directos a la yugular de temática antifascista y anarquista que sirvieron para que más de uno empezase a calentar motores para lo que se avecinaba. Y lo que se avecinaba, no sé los demás, pero yo no me lo esperaba.
Ya me había perdido a Napalm Death la anterior vez que pisaron tierras Canarias en 2005 y tenía tantas ganas de verlos como el público que asistía la sala con camisetas con del logo de la banda y que quería quitarse la espina del mal sabor de boca que dejaron por su corta actuación en el Canarias Metal Fest de aquel año, cuyos motivos ya todos y todas sabemos.
Tras una escueta prueba de sonido realizada por Mitch, guitarra del grupo, que preparó su instrumento, el bajo y micros de sus compañeros, saltan a escena los 4 ingleses.
"Barney" (Mark Greenway) de espaldas, da el pistoletazo de salida al batera, se gira de forma espasmódica y con sus berridos vocales, se desata el caos.
No pasan 20 segundos de "Strong-Arm" tema perteneciente a su último trabajo "Time Waits for no Slave" y ya empieza a volar peña, se forman los primeros pits, y los más kamikazes comienzan a invadir el escenario para tirarse al público. Se nota que los de UK están acostumbrados y se lo toman con filosofía ofreciendo el micro a más de uno sin éxito, que prefería bailar y lanzarse al vacío.
El concierto como era de esperar, siguió la estela que ha recorrido la banda durante sus últimos trabajos, volviendo a sus raíces, y es que la mayoría de temas fueron de discos como su debut,"Scum" y clásicos que no fallan como el Cover de los Dead Kennedys "Punk Nazis Fuck Off" que como consecuencia, no ofrecieron ni un respiro a los allí presentes, que lo agradecían a base de sudor y alguna que otra ostia contra el suelo. Y es que volar sobre nuestras cabezas volaron muchos, pero... ¡no todos tuvieron la suerte de ser sujetados!
El sonido a mi juicio fue estupendo .Todo en su sitio, nada saturado, sonando compactos como una banda con más de 20 años de carrera (obviando sus cambios de formación claro) ha de hacerlo y encima con una humildad y frescura que ya gustaría a muchas bandas que van del palo "hermandad y humildad".
Mitch y sus coros guarros y sobre todo "Barney" no fallaron durante todo el show mostrando un estado de forma brutal y currándoselo para hablar en español con los asistentes. No se podrán quejar, el cuarteto inglés lo dio todo, pero el público no fue menos.
Finalmente, tras 1 hora y 10 min. apróximadamente, y con caras de cansancio, sobre todo el bajista Shane Embury y Danny Herrera (Batería) que fue uno de los más destacados, dejándose la vida tras los pedales, sueltan sus instrumentos y se disponen a abandonar el escenario.El griterío de la muchedumbre, satisfecha pero con ganas de más, (¡NAPALM DEATH, NAPALM DEATH!) no les conmueve y se despiden de la gente dando la mano a los que estábamos en primera fila y prometiendo vernos una próxima vez. Esperemos que así sea.
Gracias a Lula y Jorge por estar en el momento adecuado en el sitio adecuado y a Heriberto también y mi más sincera enhorabuena, y a toda la gente que ha hecho posible este evento.
Dejo claro que esta reseña no es más que una humilde opinión de lo que vi, para acompañar las instantáneas que tome esa misma noche.
Saludos |