| 862 lecturas Aquí tenéis todo lo acontecido el pasado 7 de Mayo en el transcuro de las III Jornadas contra el racismo. Pura diversión y música a raudales que no dejó a nadie indiferente. Hasta los más reacios a esto de los pogos se vieron inmersos de una u otra manera en la consecución de bailes que grupo tras grupo se organizaban en primera línea, y que a medida que se acercaba Skalariak, más y más gente se unía a la juerga.
Empezó el concierto de las III Jornadas "Dale una patada al racismo" sobre eso de las 21:45, un poco más tarde de los previsto, con la gente de Da King Crew animando al poco público que en ese momento se encontraba en los aparcamientos del Cabildo. Un público ya acostumbrado a retrasos en los conciertos de la isla. Pero fue empezar a sonar las bases de ragga de La Tribu, y la gente comenzó a aparecer, nos empezamos a acercar al escenario a disfrutar de esta banda que fusiona el rap con el reggae o el ska, o lo que es lo mismo, hacen raggamuffin. Un estilo atrevido en una isla en la que este estilo es más bien desconocido. Pero no suenan nada mal, todo lo contrario, toda la gente bailaba, aquello pintaba muy bien, a pesar de algún fallo técnico, que como se dice en estos casos, son las cosas del directo. Gente de Tenerife como es lógico, pero también gente de Gran Canaria, de La Gomera, de La Palma, de Vigo, de Madrid o de Barcelona. Así de dispar era el público asistente al concierto.
¿Número de personas? Pues no sabría calcular, pero seguro que superaba las 600 o 700. Aquello estaba de lujo.
Y llegó el turno de los veteranos A.S.C.O . Ya se empezaban a juntar cada vez más las cabezas rapadas y las crestas, para bailar siguiendo los acelerados ritmos de esta banda de Street-Punk. Temas como "Historia cierta", "Desaparecidos" o el ya clásico "No somos fachas", fueron el repertorio más "agresivo" de la noche, rompiendo un poco con las bases jamaicanas del concierto, pero haciendo disfrutar a la gente como siempre hacen en directo, que con más de 100 conciertos a sus espaldas, a pesar de tener nuevo guitarrista, se notan las tablas. "Ira popular" y "Sequimur Uexarem", los discos de los que se nutrió su repertorio.
Entre grupo y grupo la gente aprovechaba para compartir impresiones, vacilar, y en algún caso para demostrar sus habilidades con los juegos malabares. Y el espectacúlo de pirotécnia de la noche corrió a cargo de las muchas vengalas que pintaron de rojo el ambiente en numerosas ocasiones.
Y no sólo de las vengalas salía el rojo. La bandera tricolor rastafari también coloreó la noche. El rojo, verde y amarillo volvieron a tomar el escenario. Era el turno de Eclipse Reggae. Temas propios a medio tiempo, con rítimica reggae, algún guiño al ska y por supuesto, una versión del eterno Bob Marley, "Waiting in Vain", como no podía ser menos. Un repertorio fresco, crítico y muy animado, como así demostraban las caras del público. Jah!!! Rastafari!!! Paz y buen rollo sin duda alguna. Y ya con el cuerpo en Tenerife y la mente en Jamaica, se disponía a subir al escenario lo más esperado de la noche.
La gente ansiosa por ver a Skalariak, con los aparcamientos llenos, incluso algunos se encontraban agolpados en las vallas de la avenida marítima viendo desde arriba el espectáculo, y los más cansados y borrachos tirados en el césped del mismo recinto. Un auténtico ambiente de fiesta sin olvidar el motivo de las jornadas. Los navarros se subieron a un escenario canario por primera vez, y no defraudaron. Tema tras tema, nota tras nota, Juantxo Skalari y compañía hacían vibrar a la gente, que coreaban sus temas y no dejaban de mover los pies. Un repaso por sus 4 discos, con temas a destacar como "Despídeme", "Todos los hintxas", "Jaia" o "Sólo vivir". Una voz inconfundible, una sección de vientos como los grandes grupos de ska de la "primera ola" en Jamaica, un bajista dándolo todo sobre el escenario, encadenando nota tras nota sin dejar de moverse un solo instante, una teclista que no sólo toca los teclados de forma magistral, sino que también tiene una voz como los ángeles y un guitarra que le da el toque más punk al grupo. Los allí presentes, por muy cansados que estuviesen, no dejaban de saltar y moverse con los Skalariak. Y como era lógico, al bajarse del escenario la gente les vitoreó con el ya mítico: "¡otra, otra!", para que la
euforia del momento no decallese de forma tan brusca. Y los de Iruña respondieron, y dieron más "vida" durante unos 20 minutos más. Sin duda alguna lo mejor del festival. ¡¡¡¡Baila en el gaztetxe, baila en el bar, baila con el ritmo, Skalariak!!!!
En general, un 10 en todos los aspectos, tanto por el ambiente, como por el público, el precio de las cervezas (1 euro), el mercadillo que se montó con material de Azarug y venta de discos punk y ska, y por supuesto por el nivel y la variedad de música. Felicidades a la organización, esperemos que les pongan todo más fácil la próxima vez para organizarlo. Puntos en contra de las jornadas...si alguien tiene algo que decir que lo diga, por mi parte creo que todo salió perfecto. A las 4 de la mañana aquello se fue quedando vacío y todos empezamos a soñar con unas próximas jornadas por lo menos igual de buenas que estas, y nos íbamos quitando poco a poco la pena de que aquello hubiera llegado a su fin. La voz ronca, la boca seca, y en nuestra mente todavía una frase "DALE UNA PATADA AL RACISMO". |